AQUEL LUGAR
Aquel lugar de calles estrechas,
de callejones a medio iluminar,
con adoquines con luz propia,
brillantes de pisadas,
se me caló entre músculo y músculo
y ahora me sostiene.
El sonido del leve río,
se desliza entre mis vertebras,
y mis brazos extendidos,
vacios del abrazo,
me recuerdan aquel paseo,
el de los tristes,
que de su nombre no hace gala.
Entre paso y paso,
se puede escuchar el dialogo de una guitarra,
con su amo de voz rasgada,
a los pies su perro,
que se enzarza con la guitarra en un ir y venir de miradas.
Aquel olor me condena,
a la añoranza,
de especias, de clavo, de pimentón, de canela en rama,
de azafrán, de tomillo y de romero de gitana,
la catedral barroca de esencias,
escoltada por el zoco,
rincones de cuero, tabaco de sabores y tés del mundo .
Aquellas calles empinadas,
respiraban,
parecían quietas,
pero miraban,
la Alhambra parece querer saltar al otro lado,
inmensa, grandiosa
desbordada de belleza,
enamorada
en secreto,
del barrio del Albaicín.
Ya tengo tus calles dentro,
Vives en mi, Granada!!!!!
Las quiero!!!!!y a Granada!!!!!
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Sublime!!!
ResponderEliminarSe pasó, super bella.
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